CEDA - Centro especialiado en desórdenes alimentarios

Novedades

Ley 26.396: Declara de interés nacional, la prevención y control de trastornos alimentarios.
Fuente: Errepar. 3 Septiembre 2008
Se declara de interés nacional la prevención y control de trastornos alimentarios.
Entre otros puntos, se destaca que quedan incorporadas en el Programa Médico Obligatorio, la cobertura del tratamiento integral de los trastornos alimentarios según las especificaciones que a tal efecto dicte la autoridad de aplicación. En consecuencia, la cobertura que deberán brindar todas las obras sociales y asociaciones de obras sociales del Sistema Nacional incluidas en la ley 23660, recipiendarias del fondo de redistribución de la ley 23661, las demás obras sociales y organismos que hagan sus veces creadas o regidas por leyes nacionales, y las empresas o entidades que presten servicios de medicina prepaga, conforme a lo establecido en la ley 24754, incluirá los tratamientos médicos necesarios, incluyendo los nutricionales, psicológicos, clínicos, quirúrgicos, farmacológicos y todas las prácticas médicas necesarias para una atención multidisciplinaria e integral de las enfermedades.

El Senado aprobó la Ley de Obesidad
Fuente: Télam. Clarín.com · Agosto 2008 · Buenos Aires

Fue votada por unanimidad tras un debate de sólo una hora. Ya contaba con media sanción de Diputados. La nueva norma establece, entre otros aspectos, que prepagas y obras sociales deben reconocer como enfermedades a los trastornos alimentarios como la obesidad, la bulimia y la anorexia. La Cámara de Senadores de la Nación convirtió hoy en ley el proyecto que considera como enfermedades a los trastornos alimentarios como la obesidad, la bulimia y la anorexia, por lo que las obras sociales y las empresas de medicina prepaga estarán obligadas a incluirlas en sus programas médicos y a costear sus tratamientos.
El proyecto fue aprobado por unanimidad sobre tablas, tras un debate de sólo una hora. El Senado lo había sancionado en noviembre, pero Diputados lo modificó en junio de este año, por lo que la Cámara alta debió tratarlo nuevamente.

En ese aspecto, el Senado decidió rechazar la mayoría de las modificaciones hechas en la Cámara baja e insistir con la sanción original. Entre otros puntos, se ratifica la sanción del artículo 2 de la norma al incluir como trastornos alimenticios a la bulimia y la anorexia, además de la obesidad. También se ratifica el artículo 9 de la norma que obliga a los quioscos de los establecimientos educativos a ofrecer productos que “integren una alimentación saludable y variada”.

Asimismo, se insistió en la redacción del artículo 16 para que las empresas de medicina prepaga y las obras sociales costeen los tratamientos para la obesidad, la bulimia y la anorexia, eliminando el agregado de Diputados que establecía que los mayores costos por tratamientos especiales debía pagarlos el Estado.

Por otra parte, se aceptó la modificación del artículo 11 hecha por Diputados, ya que el proyecto original apuntaba al azúcar como un componente dañino en los alimentos, al causar problemas de obesidad. “No queremos demonizar al azúcar ni perjudicar a los 150 mil trabajadores del sector”, señaló la presidenta de la Comisión de Salud, la justicialista cordobesa Haydee Giri, al presentar el proyecto que establece que la publicidad de alimentos con elevado contenido calórico debe contener la leyenda “El consumo excesivo es perjudicial para la salud”.

El proyecto también propone que el Ministerio de Salud deberá tomar medidas a fin de que los anuncios publicitarios, y de que los diseñadores de moda, no usen la extrema delgadez como símbolo de salud o belleza.

La Muerte por Anorexia se puede Prevenir

Los desórdenes alimentarios pueden transformarse en un grave riesgo para la salud si no son tratados a tiempo.
Es una tragedia que un trastorno que tiene cura resulte fatal.

Los desórdenes alimentarios pueden prevenirse.

No son de aparición repentina, van mostrando distintos signos a lo largo de mucho tiempo.

La anorexia, bulimia y desórdenes alimentarios similares tienen cura.

Es indispensable consultar a tiempo.

Consulte antes de que sea demasiado tarde.

Anorexia, la otra gran enemiga de la fertilidad

Fuente: www.saludyciencias.com.ar · 30 Diciembre 2007

Si el sobrepeso y la obesidad pueden atentar directamente contra la fertilidad tanto femenina como masculina, el gran problema que origina la anorexia y que también dificulta alcanzar un embarazo es la amenorrea, o falta de menstruación.

“Al comienzo, la mujer puede tener ciclos menstruales normales – advierte Sergio Pasqualini, director médico de Halitus Instituto Médico, desde Argentina- pero los desarreglos en la menstruación marcan la gravedad de la enfermedad que está repercutiendo en otras áreas.”

Todo esto genera desajustes a nivel del sistema nervioso central, que a su vez causan problemas en ese mecanismo de relojería que debe funcionar para lograr la ovulación. A veces, advierten los especialistas, algunos de estos síntomas pueden presentarse inclusive en una persona de bajo peso que no ha llegado al nivel de gravedad de una anorexia.

“La dificultad es que, cuando hay amenorrea, ésta no puede tratarse con estimulación hormonal porque la mujer no muestra una falla ovárica primaria y los análisis hormonales le dan normales. En estos casos, estimular los ovarios con hormonas para tratar de que ovulen no es lo correcto.”

Por otro lado, si una mujer con anorexia o de bajo peso logra embarazarse, por su delicadeza y su fragilidad, puede tener complicaciones severas.

Aún si se logra el embarazo, pero sin haber solucionado previamente el trastorno alimentario o sin haber llegado a un peso normal, las dificultades del bajo peso pueden ser graves: retardo de crecimiento del bebé, abortos, muertes fetales intraútero, complicaciones para la madre…

“Y hasta la muerte -agrega Pasqualini-, ya que el embarazo es siempre una sobrecarga para el cuerpo”.

Los expertos resumen el mundo ideal: comer en menor medida, particularmente grasas, y hacer más ejercicio, es decir, una combinación de ambos. “El objetivo principal no debería ser bajar o subir de peso rápidamente, sino generar una conducta alimentaria diferente sin perder de vista las necesidades, los excesos y los mecanismos que funcionan en el cuerpo”.

Cuando ya hay sobrepeso, bajo peso o incluso trastornos alimentarios, lo principal es dedicarse a resolver esta problemática antes de empezar un tratamiento para lograr el embarazo, “porque muchas veces es ese problema lo que no permite la gestación y con la sola corrección de esa alteración puede lograrse el embarazo espontáneamente”.

Norma para Prevenir la anorexia.
Rio Negro

Fuente: GENERAL ROCA. ESPECIAL · Por: Fabián Bergero · Diciembre 2007

En la ciudad de Viedma no podrán desfilar, hacer promociones publicitarias ni ser elegidas “reinas” las chicas extremadamente flacas. La prohibición surge de una ordenanza del Concejo Deliberante de la capital rionegrina -sancionada por unanimidad en la última sesión del año-, que impide contratar a jóvenes que puedan ser víctimas de trastornos alimentarios.

La norma prevé que las chicas que quieran trabajar en tareas de promoción publicitaria o concursos de belleza no deben tener “medidas inferiores a las mínimas consideradas necesarias para tener una vida saludable”.

Se tomaron como parámetros los que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS): los cocientes que surjan de dividir el peso por la altura de una persona deben arrojar una cifra de entre 19 y 25. Ese coeficiente es el llamado Indice de Masa Corporal o IMC. Por encima de 25 se habla de sobrepeso, y de obesidad cuando es más de 30. Por debajo de 19 es infrapeso, lo que acarrea riesgo de llegar a la anorexia, esto es cuando el IMC llega a 17,5.

En Río Negro ya existe una ley que crea un área específica de atención de patologías nutricionales, que funciona en los principales hospitales de la provincia.

Se observa un incremento de los trastornos alimentarios en formas no específicas, como es el caso del atracón.
Fuente: Diariomedico.com · Madrid, España · Noviembre 2007

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son cada vez más prevalentes y su presentación es cada vez más frecuente en formas no específicas, como el atracón, según Andres Gómez Barrio, director científico de las IX Jornadas sobre Conducta Alimentaria.

Cada vez hay más casos de trastornos de la conducta alimentaria (TCA), y aunque la anorexia y la bulimia son los más habituales y conocidos por la población, lo cierto es que los médicos abordan casos de pacientes con trastornos no especificados menos conocidos, como el atracón, que está estrechamente ligado a la obesidad.

La comorbilidad en estos pacientes es muy alta, y a los problemas con el peso y la propia imagen hay que añadir trastornos depresivos y de salud mental en general, que mayoritariamente pueden ser abordados de manera ambulatoria.

Estas son algunas de las consideraciones expuestas por Andrés Gómez del Barrio, psiquiatra y coordinador de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria, que preside el comité científico de las IX Jornadas sobre Conducta Alimentaria, organizadas por el colectivo de familiares de enfermos Adaner, que se celebra este fin de semana en Santander.

A diferencia de la bulimia, en el atracón no hay una compensación posterior, y los pacientes -la mitad de ellos con un cuadro afectivo asociado- acaban con un cuadro de obesidad preocupante, y pueden terminar requiriendo una técnica de cirugía bariátrica. “El apoyo psicológico y psicosocial van a ser decisivos en la recuperación de estos enfermos por atracón”.

Asistencia ambulatoria Gómez asegura que la mayoría de los pacientes con TCA son vistos y atendidos en las consultas de salud mental general, y sólo el 30 por ciento precisa tratamiento ambulatorio en una unidad especializada. De ellos, un 20 por ciento necesitará un programa de hospitalización parcial o total. “Requieren muchos recursos, y aunque el tratamiento es largo y complicado conseguimos muchas recuperaciones”.

Gómez ha resaltado que la experiencia clínica de Valdecilla demuestra que ofrecer una buena asistencia psiquiátrica y psicológica en régimen ambulatorio reduce notablemente los ingresos en el centro.

También reduce los ingresos en el hospital de día y su duración. “El objetivo es que la morbilidad descienda, pero si de paso se reducen gastos, mejor. Lo que está claro es que atender antes a un paciente reduce la gravedad y las posibilidades de recaídas”.

En esa misma línea se ha expresado Pablo Corral, médico de familia del Servicio Cántabro de Salud y presidente del Colegio de Médicos de Cantabria, para quien los TCA son siempre un problema en la consulta diaria. “Tenemos claro que son pacientes que hay que derivar al especialista hospitalario, porque de su manejo temprano va a depender en buena medida su curación. Son casos cada vez más frecuentes en las consultas de primaria, con trastornos comórbidos asociados a la patología alimentaria, cronicidad y aspectos éticos que suponen todo un reto”.

Un estudio de prevención en los colegios que está realizando Valdecilla deja entrever que en la preadolescencia la preocupación por la imagen puede ser mayor en los chicos, pero la presión social sobre las chicas adolescentes es tal que la capacidad para enfermar es mayor en ellas. Gómez cree que en la población entre 18 y 30 años el porcentaje de afectadas por TCA se aproximaría al 8, lo que significa una alta prevalencia.